Está prohibido desheredar a un hijo


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  • Eliminar a un hijo del testamento solo es posible en casos extremos como el intento de homicidio, abandono o prostitución y siempre deben ser probados
  • Los países anglosajones son los que cuentan con la libertad total para testar

La herencia en España se divide, por disposición legal, en tres tercios: la legítimala mejora y el tercio de libre disposición. Así, la legítima es esa porción de bienes de la herencia de la que el testador no puede disponer libremente, aunque desee hacerlo, porque por ley se reserva a determinados herederos llamados forzosos, salvo que el testador decida desheredarlos expresamente. Ese tercio de mejora puede emplearse para favorecer en especial a alguno de los descendientes. Pero cuidado, si no se dispone sobre él expresamente, se entiende que incrementa la cuantía de la legítima.

Con el tercio de libre disposición es con la única parte de su patrimonio con la que el testador podrá hacer lo que considere más conveniente. Y además no se puede desheredar libremente. Solo se contempla en casos extremos como aquel en el que el hijo intente matar al padre, prostituciónabandono o por negarle el alimento, entre otras, circunstancias que el testador deberá probar antes de proceder a una desheredación.

La legítima tiene una tradición milenaria, “y, por eso, precisamente cuesta tanto quitarla”. No existe solo en España, aunque es cierto que es característica de los países latinos y de Alemania, por la influencia que ejerció sobre el Código Civil español (que data de 1889 y es el que la introduce) el derecho germánico.  Cataluña redujo la legítima a un cuarto de la herencia, en Aragón también se decretó una significativa rebaja y en Navarra ha pasado a ser casi simbólica.

En el siglo XIX las familias españolas residían todas juntas en torno a explotaciones agrícolas y ganaderas y la legítima tenía sentido porque eran todos, padres e hijos, quienes con su trabajo contribuían a la formación del patrimonio familiar.

Ahora no parece creíble mantener ese sistema porque las formas de convivencia son múltiples y de lo más variopinto. Quizás sea más lógico dar libertad al testador para que legue su patrimonio a quienes crea que más lo merecen, independientemente de cuál sea su vínculo familiar.

A la pregunta de si existen resquicios para poder eludir la legítima, los expertos consultados coinciden en que no es fácil, aunque la entrada en vigor del Reglamento Europeo de Sucesiones, prevista para agosto de 2015, podría dar un vuelco al derecho legitimario de los hijos.

La norma permitirá a los ciudadanos europeos elegir la ley de sucesiones del Estado miembro de la UE que más les convenga, por lo que se abre la posibilidad de dejar a los descendientes sin herencia. Es decir, que cualquier español podrá reflejar en su testamento su deseo de acogerse a la legislación del Reino Unido, por ejemplo, donde sí existe la libertad plena a testar. Para ello, tendrá que acreditar que su última residencia fue el país al que decidió acogerse, algo que obviamente no está al alcance de todos.

Fuente: cincodias.com

Los padres solteros, una nueva realidad en España


 

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Su aparición está motivada por una redistribución de los roles familiares y el aumento del número de hombres que deciden solicitar la custodia de sus hijos tras una ruptura conyugal.

De hecho, entre 2005 y 2010, las familias monoparentales masculinas en España crecieron a un ritmo superior al de sus homólogas femeninas, lo que revela un cambio paulatino de mentalidad en los varones a la hora de vivir su paternidad.

Este cambio de mentalidad a nivel social, cultural y personal tiene su manifestación en el ámbito legal, con el aumento de las custodias compartidas y paternas de los hijos, si bien ese crecimiento se ha ralentizado desde 2011 por la reducción del número de rupturas conyugales durante a la crisis.

Así lo ha expuesto, la profesora del Departamento de Sociología y Trabajo Social de la Universidad de Murcia Manuela Avilés Hernández, cuya tesis doctoral “La monoparentalidad masculina: ¿una forma familiar emergente en la sociedad española?”, defendida en la Universidad de Alicante, ha obtenido el premio de la especialidad de Ciencias Políticas y Sociología que convoca el Congreso de los Diputados.

Una las principales conclusiones de su investigación es que empiezan a apreciarse en España los mismos cambios sociales, legales, culturales y familiares que han propiciado en diversos países occidentales -principalmente en los anglosajones, a partir de finales de los años setenta- el incremento de hombres que cuidan de sus hijos sin la presencia en el hogar de la figura materna.

Según Avilés Hernández, las familias monoparentales masculinas han crecido en España un 28 % desde 2005 a 2010. Este incremento ha sido especialmente evidente entre 2006 y 2007, momento en el que se registraron las cifras más elevadas de rupturas conyugales.

En su trabajo concreta que el número de hogares monoparentales masculinos con hijos menores de 25 años en España ha pasado de 123.810 en 2005 a 157.494 en 2010.

Además, en 2011, casi la mitad de los padres monoparentales estaba divorciado o separado (el 43,1%); el 25,8 % era viudo; el 18,1 % estaba soltero, y el 13 %, casado.

Por comunidades autónomas, Canarias, Murcia y Andalucía tienen más familias monoparentales masculinas en proporción al número total de hogares familiares que existen en esas comunidades.

Desde 2011, “momento en que la crisis económica que vive nuestro país se ha hecho especialmente intensa”, comenta, el aumento de este tipo de familias en España se ha ralentizado debido al descenso en el número de rupturas conyugales, ha precisado la profesora.

Por tanto, “se puede afirmar que la monoparentalidad masculina está emergiendo en la sociedad española, pero a un ritmo lento que, con la crisis, se ha reducido”, ha señalado.

A su juicio, “el aumento no será una realidad clara y evidente en nuestro país hasta que finalice dicha crisis y hasta que las rupturas conyugales, sobre todo los divorcios, vuelvan a alcanzar las cifras registradas entre los años 2006 y 2007″.

Una de las causas que han incidido en ese cambio de mentalidad en los varones respecto a la paternidad ha sido lo que Avilés Hernández ha calificado de “redistribución en los roles familiares”: los hombres y las mujeres, sobre todo de las generaciones más jóvenes, comparten sus responsabilidades progenitoras dando lugar a “familias simétricas”.

Dicha convergencia progenitora tiene su repercusión en el ámbito jurídico y suele plasmarse, cuando se produce la ruptura conyugal, en la custodia compartida de los hijos, una figura que, de acuerdo con la legislación nacional, se decreta por mutuo acuerdo, aunque en otras comunidades autónomas, como Aragón o Navarra, se va más allá y el varón la puede solicitar por separado.

Según la profesora, de las 58.864 rupturas conyugales con hijos menores a cargo que se produjeron en 2012, se decretaron 8.598 custodias compartidas, esto es el 14,61 %. Mientras que, en 2007, se contabilizaron 6.958 sobre un total de 71.474 rupturas, el 9,74 %.

Fuente: lainformacion.com

 

Incapacitación, la vía para proteger a la persona y su patrimonio


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La reciente muerte de Adolfo Suárez, tras un larguísimo proceso de Alzheimer, trae a colación que hoy les hablemos de las consecuencias jurídicas que acarrean las enfermedades y minusvalías que merman la capacidad de las personas para tomar decisiones.

Puede resultar hasta cierto punto sencillo para los familiares y personas cercanas al enfermo detectar cuándo éste debe dejar de realizar ciertos actos cotidianos y, para protegerle, le impiden que los haga. Por ejemplo: para evitar que se pierda o desoriente, no le permiten conducir o salir solo a la calle; para impedir riegos para su salud, le acompañan al médico si le resulta difícil entender las recetas y cumplir lo prescrito; y para evitar que se altere porque no puede seguir las conversaciones o confunde a las personas, dejan de llevarle a reuniones familiares.

En cambio, no resulta igual de fácil proteger al enfermo ante las consecuencias jurídicas de sus actos. En efecto, cuando la capacidad de cálculo está alterada, si no se sabe discernir el valor de las cosas o no se comprende el significado de lo que se lee y se firma, actos como manejar dinero, efectuar traspasos, imposiciones, pagos y demás operaciones bancarias o firmar contratos y documentos son trámites que el enfermo no debe realizar por sí solo.

Si los efectúa sin control, puede que, por su trastorno, acabe dilapidando inconscientemente sus bienes o bien sea víctima de engaños. Todo ello puede acarrear graves consecuencias para su patrimonio, que resultará muy difícil reparar.

Si se trata de actos que requieren la intervención de un notario, como vender su piso, aceptar una herencia o cambiar su testamento, simplemente no podrá llevarlos a cabo, pues el notario no le permitirá firmar. Indirectamente, ello puede poner en apuros económicos a la familia, porque el enfermo no podrá firmar contratos ni escrituras cuando, por ejemplo, sea necesario vender o alquilar su piso para pagar los gastos de la residencia o de sus cuidados. Además, también puede repercutir negativamente sobre su negocio, si el afectado es empresario, pues no podrá transmitir sus acciones, votar en las juntas de socios ni ejercer cargos de administrador, consejero o apoderado.

El instrumento que nos permite proteger jurídicamente al enfermo es la INCAPACITACIÓN. Se trata de un procedimiento judicial encaminado a determinar qué actos puede y no puede realizar una persona respecto de sí misma y de sus bienes, estableciendo, además, la figura que velará por la adecuada protección del incapaz y de su patrimonio: la más habitual es latutela.

El juez nombrará tutor normalmente a un familiar del incapaz, quien deberá actuar como su representante legal y administrador de sus bienes. Es decir, el tutor sustituye al incapaz en casi todos los actos jurídicos que él ya no puede realizar: firmar documentos, realizar gestiones bancarias, pagos y cobros, etc … Decimos “casi todos”, porque hay actuaciones para las que el tutor necesitará siempre autorización judicial, como vender inmuebles o acciones, entre otros.

Los enfermos de Alzheimer y otras demencias son los destinatarios principales de estos procedimientos, que se han duplicado en los últimos diez años y cuyo crecimiento se prevé aún mayor debido al envejecimiento de la población. Pese a este aumento, en España hay alrededor de 800.000 enfermos con demencia que reúnen requisitos para ser declarados incapaces, pero sólo en 70.000 casos se ha instado la incapacitación, en muchos de ellos porque la necesidad económica era acuciante.

¿Por qué hay tanto recelo de las familias para plantear una demanda de incapacitación en los juzgados? Hay dos motivos principales, ambos muy humanos y comprensibles, pero erróneos:

1)      “El miedo a lo desconocido”: el tener que interponer un proceso judicial les provoca rechazo y les parece complicadísimo. ¡No lo es! El procedimiento es sencillo y está exento del pago de tasas judiciales, pues no se acude al juez para que resuelva una disputa, sino para proteger a una persona vulnerable.

2)      “El sentimiento de culpa”: a muchos hijos, maridos o esposas les parece una traición someter a su ser querido al  examen del juez y del médico forense, pues creen que van a pasar por un doloroso calvario que no merecen. ¡Nada más lejos de la realidad! Los jueces y médicos forenses que examinan a los presuntos incapaces están especializados y lo hacen con delicadeza y humanidad. No se trata de humillar ni de poner en evidencia las carencias de nadie, sino de discernir hasta dónde alcanza la lucidez de esta persona, para decidir lo que es mejor para ella.

En Estudi Jurídic Sánchez & De Canals creemos que, especialmente en los casos de incapacitación, debemos ser más que abogados. Por eso nos esforzamos para que los familiares entiendan que la incapacitación no es un castigo para su ser querido, sino una garantía para sí mismo y su patrimonio. Para ello, junto con nuestra labor técnica, realizamos un trabajo pedagógico, explicando a los familiares los detalles de cada fase del proceso, acompañándoles a los exámenes jurídico-forenses, para que no pasen ese trance solos y transmitiendo al juzgado la opinión de las familias, pues nadie conoce mejor al enfermo ni tiene mayor interés en su bienestar que sus seres más cercanos

Si en su familia existen personas con Alzheimer o demencia, no espere a que sea demasiado tarde para tomar una decisión, igual que usted protege a su ser querido en su día a día, protéjalo también a nivel jurídico. Sabemos que no es fácil dar el paso, pero en muchas ocasiones es la mejor o la única solución para velar realmente por su bienestar y patrimonio. Nosotros estamos a su disposición para ayudarle en estos trámites y hacérselos más llevaderos.

Fuente: www.estudi-juridic.com/

¿Cómo afecta tener un crédito a la Declaración de la Renta?


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Los préstamos se pueden desgravar siempre que sean para inversión en vivienda propia o en rendimientos de capital inmobiliario

En realidad, solo hay que conocer 3 puntos clave:

1. ¿Debe aparecer el crédito en alguna casilla?

No. Al no tratarse de ningún tipo de rendimiento, no aumenta el capital y no hay ninguna obligación de declararlo.

2. ¿Se puede desgravar?

Solo si se trata de una inversión en vivienda propia o en rendimientos de capital inmobiliario si se han destinado a mejoras.

3. ¿Y si el préstamo se hace entre amigos o familiares?

Aquí hay que distinguir entre préstamo y donación:

La donación es un acto de liberalidad por el cual una persona dispone gratuitamente de una cosa en favor de otra persona, que la acepta (artículo 618, Código Civil)

Préstamo es cuando una de las partes entrega a la otra, o alguna cosa no fungible para que use de ella por cierto tiempo y se la devuelva, en cuyo caso se llama comodato, o dinero u otra cosa fungible, con condición de devolver otro tanto de la misma especie y calidad, en cuyo caso conserva simplemente el nombre de préstamo (artículo 1.740, Código Civil).

En cuanto a Hacienda, las dos son diferentes, ya que mientras la donación está sujeta al Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, el préstamo se encuentra exento del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y el de Actos Jurídicos Documentados. Eso sí, se recomienda redactar un sencillo contrato donde se reconozcan todos los detalles: el importe prestado, el nombre de las personas implicadas y el tipo de interés que se aplica, aunque sea del 0 %. Una vez firmado el contrato, es necesario legalizarlo y esto se hace a través de la Agencia Tributaria, que se encargará de estampar un sello de autenticidad.

Hay quien intenta hacer pasar donaciones encubiertas como préstamos, pero es necesario saber que la Administración Pública está al corriente de estos fraudes y puede detectarlos, demostrarlo y hacer que el titular tribute por recibir el “préstamo”, y en algunos casos se puede perder el derecho a deducirlo.

La Ley Tributaria determina que existe un conflicto entre dos tributos cuando haya “actos que sean artificiosos o impropios para la consecución del resultado obtenido”, con el objetivo de pagar menos impuestos. Para que la Agencia Tributaria no vea estafa en un préstamo, la obligación del retorno del capital es básica. La existencia o no de intereses no es tan relevante.

Fuente: http://www.economiadigital.es/

¿Debo paga I.B.I. si no hay cédula de habitabilidad?


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Tengo una vivienda de una permuta .Esta escriturada y registrada . No tiene cedula de habitabilidad,porque el resto del edificio esta en concurso de acreedores.

El ayuntamiento me ha pasado para pagar cuatro años atrasados. ¿Hay que pagar el I.B.I. si no hay cedula de habitabilidad?

No tiene nada que ver una cosa con la otra. El IBI tiene que pagarlo tenga o no cédula de habitabilidad. Para conseguirla, contrate un arquitecto que se la expida. Que el propietario del resto del edificio esté en concurso, no le impide obtener la cédula ni el certificado de eficiencia energética que también va a necesitar.

Lo que valora el Juez a la hora de otorgar una custodia compartida


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Se confunde patria potestad con custodia, se proyecta una imagen a la sociedad de casos de venganza, de no asunción de responsabilidades…cuando lo único importante en estos casos es buscar el bien absoluto de los menores.

Tal y como establece el art. 92.5 del Código Civil, se puede solicitar la custodia compartida cuando ambos cónyuges están de mutuo acuerdo, procurando no separar a los hermanos.

Sin embargo, en los divorcios donde sólo uno de los cónyuges solicita la custodia compartida, se establece que se trata de un medida excepcional (aunque el Tribunal Supremo establece que no debe tratarse de algo excepcional) que sólo podrá acordarse si de esta forma se protege adecuadamente el interés del menor. El juez, antes de acordar la concesión de la custodia compartida, deberá recabar informe del Ministerio Fiscal, oír a los menores que tengan suficiente juicio (en todo caso a los que tuvieren más de 12 años) y valorar la relación que los padres mantengan entre sí.

No procederá la guarda conjunta cuando cualquiera de los cónyuges esté incurso en un proceso penal iniciado por atentar contra la vida, la integridad física, la libertad, la integridad moral o la libertad e indemnidad sexual del otro cónyuge o de los hijos que convivan con ambos o bien cuando el Juez advierta la existencia de indicios fundados de violencia doméstica. Además, el juez podrá pedir la opinión de especialistas cualificados relativo al régimen de custodia más beneficioso para el menor y a la idoneidad de los padres para ejercer la patria potestad. Este informe se puede solicitar por las partes, el Ministerio Fiscal o bien acordarse de oficio.

¿Qué tipos de custodia compartida existen?

Las fórmulas de aplicación son diversas, bien semanal, mensual, trimestral o incluso anual toda vez que la ley no establece plazos ni los tipos de custodia compartida, ni tampoco regula el uso de la vivienda habitual para el supuesto de establecerse la custodia compartida. Por lo que son las partes, si es un divorcio de mutuo acuerdo, o bien el juez, si es contencioso, quien establecerá la periodicidad concreta en función del caso concreto y siempre en interés del menor habida cuenta que en derecho de familia rige el principio «favor filii».

Fuente: abc.es

Las ocho causas de divorcio más peculiares según los abogados


 

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Con más de 100.000 separaciones anuales en España, las causas alegadas por los miembros de un matrimonio para solicitar el divorcio son tanheterogéneas y variopintas que muchas de ellas sobrepasan el absurdo. Los matrimonios ya no son para toda la vida, por cuestiones que, según apuntan los psicoterapeutas, van desde el aumento de las exigencias sobre la vida en pareja hasta la idealización del amor romántico. Sin embargo, los abogados especializados en divorcios han comprobado que, cada vez con más frecuencia, cualquier excusa vale, por esperpéntica que sea, para iniciar un proceso de separación.

¿Qué no has dejado la puerta cerrada al irte de casa? ¿Qué tus zapatos están tirados en el salón? ¿Qué siempre cocinas con demasiada sal? Cuidado, puedes irritar a tu pareja y ganarte una demanda de divorcio. Al menos, esta es la advertencia que lanzan los abogados a partir de su experiencia profesional. Algunos de ellos se han animado a exponer en el foro social Reditlas causas más absurdas con las que se han topado en sus despachos. Esta es sólo una selección de los casos por los que ellos mismos dicen sentir vergüenza ajena a la hora de defenderlos, pero pueden encontrar aquí la lista completa.

1. “El loro me chivó que tenía una amante”

Una mujer utilizó a su loro como prueba de que su marido le estaba siendo infiel. Según argumentó, cuando regreso a casa después de un viaje de negocios, empezó a escuchar cómo su mascota repetía sin cesar “te quiero”, “sé paciente” y “divorcio”. Unas palabras que, supuestamente, probaban que su marido la engañaba con otra que habría llevado a casa en su ausencia. Finalmente, no se aceptó el testimonio del loro como pretendía la aceptada…

2. “Está obsesionado con la limpieza y el orden”

Todo en exceso es malo, tanto que hasta la pulcritud puede ser una causa fulminante de divorcio. Esto fue lo que le pasó a un albañil que se pasaba el día recogiendo la casa, limpiándola y cuidando los detalles decorativos. La gota que colmó la paciencia de su mujer, tras quince años de matrimonio, fue que cambió unos muebles de sitio, tiró un tabique y redecoró una habitación. El hombre argumentó, según expone el abogado, que detrás de uno de los armarios surgía un mal olor, que resultó provenir de una humedad, por lo que derribó la pared y redecoró la sala.

3. “Me lo han pedido los extraterrestres”

Las abducciones alienígenas también pueden generar problemas de pareja. Sobre todo, cuando los extraterrestres eligen a uno para que sea su mensajero en la Tierra. Esto es lo que alegó un joven a la hora de solicitar su divorcio, pues entendía que seguir casado no era compatible con sus obligaciones como “predicador de los alienígenas”.

4. “Tenía otra pareja, virtual, y era yo”

Ligar por internet o ser infiel con alguien que se conoce a través de la red no es nada extraño hoy en día. Lo que sí llama más la atención es emprender unarelación virtual con la persona que vive bajo su mismo techo. Eso sí, sin saberlo. Esto fue lo que le pasó a un hombre de origen serbio que, mientras atravesaba ciertas dificultades en su matrimonio, se enamoró por internet de otra persona. Cuando ambos decidieron dar el paso de quedar para conocerse en persona, su sorpresa fue total. Resulta que eran marido y mujer. La separación fue inminente.

5. “No me gusta la comida de mi suegra”

La tensión con la familia política puede conducir a problemas serios en la pareja. La relación nuera-suegra suele ser la más tóxica por el afán de criticar y entrometerse de esta última, tenga o no buenas intenciones. Un círculo vicioso que en ocasiones llega al enfrentamiento por cuestiones poco racionales. Tanto es así, que Elena T. de Focsani, llegó a pedir el divorcio porque se negaba a comer con su suegra, pues además de soportar una cocina “pésima”, debía escuchar “comentarios ofensivos” durante la comida. La Justicia calificó sus argumentos de “poco sólidos”…

6. “Me aburro haciendo el amor, y encima se le rompió la prótesis”

Los problemas de cama están detrás de una buena parte de las rupturas de pareja. El sexo es importante en el matrimonio y cuando alguna de las partes comienza a estar insatisfecha las posibilidades de separación se multiplican. Esto es lo que le pasó a la clienta de uno de los abogados que exponen su experiencia en Redit. Además de encontrarse insatisfecha, se rompió la prótesis de pene que tenía su marido para aplacar su disfunción eréctil. Él intentó calmar a su mujer prometiéndole que se pondría una nueva, pero ella no cedió y se separó, recuerda el abogado.

7. “Me mintió con su edad”

Una década casados debería ser suficiente como conocer la fecha de nacimiento del otro cónyuge, pero no siempre. Al menos, esto fue lo que le pasó al cliente de uno de los abogados que expone su historia. Su mujer le había dicho que tenía 24 años cuando se casaron, aunque en realidad tenía 30. Seis años menos. Una mentira que su marido no pudo perdonarle.

8. “Está todo el tiempo dándole de comer a los perros del barrio”

Algunos hobbies de toda la vida pueden llegar a romper una relación de casi medio siglo cuando estos llegan al rango de adicción, por muy extraña que pueda parecer. Como por ejemplo, “dar de comer a las palomas y a los perros de la calle, gastándose una buena parte de la pensión en ello”, alegaba una octogenaria en proceso de separación. Para más inri, añadía la anciana, “le daba de comer a más de 20 perros tres veces al día, mientras nos la veíamos canutas para llegar a fin de mes”.

Fuente: http://www.elconfidencial.com/

Damos más importancia a encontrar pareja que a un aumento de sueldo


Según el estudio LoveGeistTM efectuado por el portal web Meetic, encontrar pareja es más importante que un aumento de sueldo.

Un 19% de los solteros españoles se proponen buscar pareja activamente

El 11% se plantea pedir un aumento a su jefe

Eso sí, entre hombres y mujeres encontramos una diferencia, ya que ellos dan más prioridad a encontrar pareja (22%) que ellas, que se quedan en un 15%. Por edades, los hombres y mujeres entre los 35 y los 49 años son los más concienciados para ello.

Pero también depende de en qué región de España realizamos la pregunta. En el caso de Cataluña y Madrid, el porcentaje asciende al 21%, seguidos muy de cerca por los andaluces, quienes también se proponen ligar de manera más activa.

Según  Meetic, Enero es el mes en el que obtiene mayor número de nuevos registros, incrementándose en un 40% frente a la media mensual. Pero, además, en enero las visitas al portal se incrementaron un 25%

Fuente: meetic.es

¿La distancia entre los domicilios impide la custodia compartida?


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La proximidad o la lejanía de los domicilios de los progenitores es un factor a tener en cuenta, junto con otros muchos, pero no es ni esencial ni fundamental.

Lo importante será que esa distancia entre los domicilios sea compatible con el ejercicio conjunto de la custodia. Incluso estando alejados los domicilios pueden establecerse fórmulas de ejercicio de la custodia compartida, ya que el sistema no tiene que suponer un reparto matemático del tiempo de estancia de los hijos con los dos progenitores. El elemento realmente fundamental y determinante, más que el reparto igualitario de los tiempos, es el factor psicológico de vinculación entre padres e hijos.

Nunca debe perderse de vista que la convivencia igualitaria con el padre y la madre no es un derecho de los progenitores sino de los propios hijos, y debe establecerse a poco que se den las condiciones mínimas tras la ruptura de la pareja con el fin de favorecer a los menores.

Autor: Oscar Cano Fuentes.
Abogado de Familia.

 


Cuando los abuelos ejercen la tutela de los nietos


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Si los padres, por circunstancias excepcionales, no pueden hacerse cargo de la custodia de los hijos, el juez puede otorgarla a los abuelos, por delante de otros familiares.

Nuestro Código Civil contempla en su artículo 103 que:
Excepcionalmente, los hijos podrán ser encomendados a los abuelos, parientes u otras personas que así lo consintieren y, de no haberlos, a una institución idónea, confiriéndoseles las funciones tutelares que ejercerán bajo la autoridad del Juez.
Esta mención legal implica no sólo la posibilidad de que los abuelos ostenten la custodia ordinaria de los nietos, sino también que puedan asumir las funciones tutelares de los menores, con clara exclusión de los padres y mejor derecho que ellos en aquellos casos excepcionales contemplados por la ley. Tales casos, como antes hemos referido, habrán de estar fundamentados en causas ciertamente importantes, como pueden ser la ausencia de los progenitores, su incapacidad para ejercer las responsabilidades propias de la patria potestad, drogodependencias, toxicomanías graves o reclusión en establecimientos penitenciarios. En estos casos, el juez podrá otorgar las funciones tutelares sobre los menores a los abuelos, a quienes sitúa en una posición de privilegio o preferencia sobre otros parientes que también pudieran optar a ellas; y solo en el caso de que tales personas no existan o no presten su consentimiento, tales funciones tutelares serían encomendadas a una institución adecuada al efecto.
Igual que sucede en la simple custodia ordinaria, la asunción por los abuelos de las funciones tutelares de los nietos debe llevar aparejado el derecho a la percepción de alimentos a cargo de los padres, siempre que estos existan y se encuentren en disposición de abonar esta prestación, a la que vienen obligados conforme a lo dispuesto en el artículo 143 del Código Civil.
Las funciones tutelares que el Juez, excepcionalmente, puede otorgar a los abuelos respecto de sus nietos tienen como finalidad que los mayores puedan velar por ellos, tenerlos en su compañía y procurarles una formación integral, así como representarlos y administrar sus bienes, conforme dispone el artículo 154 del Código Civil. Es decir, que por disposición judicial y con carácter excepcional, los abuelos reemplazarían a los padres en el ejercicio de las labores que en principio les correspondería a estos asumir.
Conforme al artículo 103 del Código Civil, el ejercicio por los abuelos de las funciones tutelares respecto a sus nietos habrá de llevarse a cabo “bajo la autoridad del juez”, a quien en definitiva la ley otorga una facultad de control del ejercicio de estas responsabilidades por parte de los abuelos, quienes pueden estar obligados a rendir cuentas periódicamente en lo referente al aspecto económico, de gestión y administración del patrimonio de los menores, que eventualmente estuvieran ejerciendo.

Autor: Antonio Acevedo Bermejo