Mi hijo ya tiene 18 años y no quiere ir con su padre los fines de semana, ¿debería pedirle un aumento de la pensión alimenticia?


divorcio

El hecho de que un hijo cumpla los 18 años de edad supone que se extingue la Patria Potestad que es aquel conjunto de derechos y obligaciones que los hijos tienen en relación con los padres.  En este caso,  si un hijo no quiere relacionarse con su padre, por el mero hecho de haber cumplido la mayoría de edad, ya no se le puede obligar.

 Ahora bien, el hecho de que no vaya con su padre los fines de semana que le tocaría no es motivo suficiente para solicitar un aumento de pensión de alimentos.

Para modificar las pensiones, al alza o a la baja han de haber variado las circunstancias que se tuvieron en cuenta para fijar la pensión de alimentos, bien porque el progenitor que debe de pagarla haya venido a mejor o a peor fortuna, o que el alimentado precise de mayores gastos.

Además se ha de tener en cuenta que la pensión de alimentos de los hijos mayores de edad no tiene la misma consideración que la de los hijos menores de edad, porqué mientras para estos últimos la pensión debe de mantener en la medida de lo posible el estatus que tenían los hijos cuando los padres convivían juntos, para la de los hijos mayores de edad solamente se atiende al criterio de lo que precisen para vivir y acabar de formarse si siguen estudiando.

Tengo 21 años, estoy estudiando y realizando trabajos temporales ¿Tengo todavía derecho a seguir viviendo en casa de mis padres?


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Los derechos de los hijos mayores de edad son más limitados que los de los menores.  En este sentido existe la obligación por parte de los padres respecto a los hijos, de  proveer alimentos, que, mientras son menores de edad, se refiere a todo lo necesario para su educación, formación, educación y bienestar.

Pero cuando estos hijos pasan a ser mayores de edad se limita única y exclusivamente a la manutención. Es decir lo necesario para no morirse de hambre, pero no incluye formación si no se acredita un rendimiento y aprovechamiento.

El hijo mayor de edad que todavía vive en la casa de los padres, tiene la obligación de respeto y cumplimiento de las normas que se sigan en una casa o familia.

Si trabaja, tiene la obligación de contribuir en los gastos de familia, a no ser que quede exonerado por sus progenitores en dicha contribución, con lo cual podríamos decir que un hijo mayor de edad que todavía viva en el domicilio de los progenitores, tienes más obligaciones que derechos